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Los mitos de alquilar en Texas

Desahucio y otras cuestiones relacionadas con el propietario

Este artículo analiza mitos comunes sobre las reparaciones, alquileres y desahucios en Texas.

Aquí, el Consejo de inquilinos de Austin aborda algunos conceptos erróneos en torno al alquiler en Texas. La conclusión es que antes de firmar un contrato de alquiler, debe leerlo detenidamente. Consiga todos los acuerdos por escrito y con firmas para proteger sus derechos. Si necesita ayuda para entender su contrato de alquiler o el Código de Propiedad de Texas, busque consejería legal.

Un agradecimiento especial al Consejo de inquilinos de Austin. El material es una reproducción de su hoja informativa Los mitos de alquilar en Texas y ha sido ligeramente editado por cuestiones de estilo. El Consejo ejerce en Austin, Texas, pero su página web ofrece información útil para todas las personas que residen en Texas.

Conceptos erróneos en torno al alquiler en Texas

Los inquilinos y propietarios a menudo toman decisiones basadas en suposiciones erróneas y antiguas; y esto puede costarles muy caro. Para proteger sus derechos, el Consejo de inquilinos de Austin recomienda que antes de firmar un contrato de alquiler, lo lea detenidamente. Asuma que es responsable de todos los términos del contrato de alquiler a menos que acuerde lo contrario POR ESCRITO. Los acuerdos verbales no suelen ser exigibles y no modifican el contrato escrito. Pida que todos los acuerdos se hagan por escrito y que lo firmen todas las partes. Alguien que no firma un acuerdo por escrito quizás no tenga intención de cumplirlo.

Para ayudarle a entender el Código de Propiedad de Texas, busque consejería legal.

 

Mitos sobre los alquileres

El Consejo de Inquilinos de Austin enumera los siguientes mitos sobre los alquileres. Estas afirmaciones no son ciertas. Visite su página para obtener más información y conocer la realidad.

Mito: el propietario o gestor debe devolver el depósito para reservar un apartamento si el inquilino decide no alquilarlo.
Realidad: muchos acuerdos de solicitud permiten al propietario quedarse con la totalidad del depósito si el inquilino es aprobado y luego este decide no firmar el contrato de alquiler. Aunque no exista un acuerdo escrito sobre el depósito, el propietario o gestor puede tener derecho al reembolso de los gastos tras retirar la propiedad del mercado, incluidos los gastos de publicidad y alquileres perdidos.

Mito: un inquilino tiene tres días después de firmar un contrato de alquiler para cancelarlo sin sanción, lo que a veces se conoce como "remordimiento del comprador".
Realidad: Texas no tiene una ley de "remordimiento del comprador" para alquileres. Un contrato de alquiler se convierte en vinculante en el momento en el que se firma.

Mito: un inquilino puede mudarse si el propietario incumple una o varias obligaciones descritas en el contrato de alquiler.
Realidad: por lo general, el contrato de alquiler sigue vigente y el inquilino sigue siendo responsable en virtud del contrato hasta que un tribunal dictamine lo contrario.

Mito: existe una limitación sobre el importe que se puede subir del alquiler al final del contrato.
Realidad: Texas no tiene leyes de "control de alquiler" que limiten el importe de los aumentos en el alquiler.

Mito: un contrato de alquiler firmado no es válido hasta que se paga un depósito o hasta que el inquilino se muda a la vivienda.
Realidad: aunque el propietario nunca reciba el alquiler y el inquilino nunca se mude, el inquilino es responsable en virtud del contrato una vez firmado.

 

Mitos sobre las reparaciones

Mito: un inquilino puede retener el pago del alquiler si el propietario no hace reparaciones.

Realidad: la retención del pago del alquiler por parte de un inquilino se considera una represalia, y el inquilino se arriesga al desahucio y puede perder ciertos derechos que le otorga la ley.

Mito: un inquilino puede simplemente romper el contrato de alquiler sin responsabilidad si el propietario no realiza ninguna reparación en el plazo especificado en el contrato.
Realidad: la ley estatal señala los procedimientos específicos que debe seguir un inquilino que solicita reparaciones antes de que el inquilino pueda terminar un contrato de alquiler debido a que el propietario no realiza las reparaciones. Si no se siguen estos procedimientos, el inquilino puede ser responsable de los daños causados al propietario.

Mito: el propietario debe proporcionar el equipo de aire acondicionado al inquilino.
Realidad: si dicho equipo no se encuentra en la vivienda en el momento de la toma de posesión por parte del inquilino, el propietario no está obligado a proporcionárselo, a no ser que las partes lo acuerden de antemano, preferiblemente por escrito.

Mitos sobre los desahucios

Mito: el proceso de desahucio dura al menos un mes.
Verdad: un inquilino puede ser desahuciado en tan solo dos semanas.

Mito: el propietario puede simplemente llevarse las pertenencias del inquilino en caso de que este no desaloje la vivienda en la fecha indicada por el propietario en la notificación de desalojo.
Realidad: la ley no permite a los propietarios sacar pertenencias de una vivienda, excepto en caso de abandono o al ejercer el gravamen del propietario. En caso contrario, el propietario solo puede retirar las pertenencias tras una sentencia de desahucio dictada por el Juzgado de Paz y, en ese caso, únicamente bajo la supervisión del sheriff o alguacil.

Mito: el propietario siempre debe dar un aviso con 30 días de antelación si quiere desalojar la vivienda antes de desahuciar al inquilino.
Realidad: la ley exige un preaviso de 72 horas para el desahucio por incumplimiento del contrato de alquiler, previo a la presentación de una demanda de desahucio, salvo que en el contrato se renuncie a ese derecho y se establezca un plazo de preaviso distinto, como por ejemplo de 24 horas.

Mito: si el inquilino se ha retrasado en el pago del alquiler, el propietario no puede desahuciar al inquilino si este después paga el alquiler en su totalidad.
Realidad: en muchos casos, el propietario puede proceder al desahucio, aunque se pague la totalidad del alquiler después de que el inquilino se haya retrasado en el pago del alquiler.

Mito: el propietario debe desalojar a los vecinos ruidosos en virtud de una cláusula del contrato de alquiler.
Realidad: aunque la mayoría de los contratos de alquiler incluyen una cláusula de este tipo, esta otorga al propietario el derecho a desalojar, pero no obliga al desahucio.

Mitos sobre la terminación de un alquiler

Mito: el propietario debe tener un motivo para no renovar un contrato de alquiler.
Realidad: el propietario o el inquilino pueden terminar un contrato de alquiler al final del plazo sin motivo alguno, excepto en las propiedades con crédito fiscal para viviendas de bajos ingresos. En estas propiedades, el propietario debe tener una causa justificada para terminar el contrato. El propietario no puede negarse a renovar un contrato de alquiler como represalia porque el inquilino haya solicitado reparaciones en los seis meses anteriores o por motivos basados en la discriminación ilegal. En caso de terminación al final del contrato de alquiler, el preaviso es por el mismo período de tiempo que el de pago del alquiler.

Mito: si un inquilino incumple el contrato de alquiler, solo perderá el depósito.
Realidad: tanto si se menciona en el contrato de alquiler como si no, y excepto que el propietario acuerde lo contrario por escrito, el inquilino será responsable de los daños y perjuicios que sufra el propietario por el incumplimiento del inquilino y de todos los pagos mensuales durante la vigencia del contrato mientras no se vuelva a alquilar la vivienda.

Mito: un inquilino puede mudarse e incumplir el contrato si sufre pérdidas o angustia por falta de seguridad, robos o intrusiones.
Realidad: incumplir un contrato de alquiler en estas circunstancias puede ser arriesgado. La ley obliga a los propietarios a poner cerraduras en puertas y ventanas. Aunque un inquilino puede terminar un contrato de alquiler si el propietario comete un incumplimiento sustancial del contrato, el inquilino corre el riesgo de que un tribunal considere que el incumplimiento no fue tan sustancial como para justificar la terminación por parte del inquilino.

Un inquilino también tendría motivos para mudarse antes de tiempo si el propietario tergiversó información sobre la seguridad o la delincuencia y el inquilino confió en las declaraciones del propietario al decidir alquilar la unidad. Sin embargo, si el propietario demandara al inquilino por el incumplimiento del contrato de alquiler, el inquilino tendría que demostrar que el propietario tergiversó información sobre la propiedad. Si un tribunal decidiera que el propietario no tergiversó información sobre la propiedad, el propietario podría prevalecer.

Mitos sobre los depósitos

Mito: el propietario debe realizar un depósito de garantía en una cuenta de garantía bloqueada que se transfiere al nuevo propietario si se vende la vivienda.
Realidad: ninguna ley de Texas exige que los propietarios pongan el dinero del depósito en una cuenta de garantía bloqueada, y no se transfieren de manera automática los depósitos de garantía a los nuevos propietarios. Sin embargo, el propietario que compra un inmueble será siendo responsable de la devolución de los depósitos a los inquilinos.

Mito: el inquilino recibirá automáticamente tres veces el importe del depósito de garantía más $100 si el propietario no devuelve el depósito exactamente en 30 días.
Realidad: aunque la ley establece que el inquilino puede recuperar esos importes, solo recibirá más del importe del depósito de garantía si un tribunal considera que el propietario actuó de mala fe.

Otros mitos

Mito: el propietario es responsable de la reparación o el reemplazo de las pertenencias del inquilino en caso de daños por agua, fuego, humo, tornado, etc.
Realidad: a menos que se pueda demostrar que el propietario ha sido negligente en la situación o que el contrato de alquiler diga lo contrario, el propietario no es responsable de los gastos relacionados con la reparación o el reemplazo de los objetos dañados. Los inquilinos quizás quieran contratar un seguro de inquilinos para artículos personales.

Mito: si un inquilino se retrasa en el pago del alquiler, el propietario no puede confiscar los artículos de la vivienda del inquilino hasta que el propietario solicite el desahucio o acuda a los tribunales.
Realidad: si el contrato de alquiler del inquilino incluye una disposición para un gravamen del propietario o un gravamen contractual y la disposición está subrayada o en negrita bien visible, entonces el propietario tiene derecho a entrar en la vivienda del inquilino (a menos que el inquilino se niegue a dejarlo entrar) y retirar los artículos no exentos (por ejemplo, televisor, equipo de música, VCR) que tiene el inquilino, en cualquier momento después de que el inquilino se retrase en el pago del alquiler.

El propietario de un complejo de apartamentos que recibe créditos fiscales para la vivienda tiene prohibido embargar la propiedad de un inquilino, excepto por vía judicial, a menos que el inquilino haya abandonado las instalaciones.

Mito: un propietario puede bloquear el ingreso de un inquilino a la vivienda hasta que este pague el alquiler atrasado.
Realidad: el propietario puede cambiar la cerradura de la puerta de un inquilino si 1) el contrato de alquiler incluye una cláusula de exclusión por escrito y 2) tras notificarlo previamente por escrito. El propietario debe notificarlo por escrito con una antelación mínima de tres días si la notificación se entrega en mano o de cinco días si se envía por correo ordinario. Tras el bloqueo de ingreso, el propietario debe dejar una nota en la que se indique, en letra subrayada o en negrita bien visible, dónde y a quién puede dirigirse el inquilino para obtener una llave a cualquier hora y que el inquilino tiene derecho a una llave nueva independientemente de que haya pagado o no el alquiler atrasado.

El propietario de un complejo de apartamentos que recibe créditos fiscales para la vivienda tiene prohibido bloquear el ingreso o amenazar con bloquear el ingreso a un inquilino.

Mito: el propietario no tiene derecho a entrar en la vivienda del inquilino en ningún momento sin su permiso.
Realidad: la mayoría de los contratos de alquiler prevén que el propietario pueda entrar en una vivienda sin permiso expreso del inquilino. Sin embargo, el propietario solo puede entrar en la vivienda de acuerdo con las condiciones del contrato de alquiler.

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