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Acoso escolar (bullying)

Acoso escolar (bullying)

Aprenda a identificar el acoso y a determinar qué comportamientos pueden ser procesables.

Infórmese aquí sobre el acoso y sus formas. Los padres pueden pedir ayuda legal si un acosador ha molestado a su hijo en la escuela. Para hacerle frente al acoso escolar, hable sobre ello, regístrelo y busque maneras de estar seguro. También es importante ser amable con otros y no acosarlos.

Un agradecimiento especial a la Asociación de Abogados Jóvenes de Texas: gran parte de esta información se encuentra directamente en la sección «Bigger Than Bullies» de la TYLA.

¿Qué es el acoso?

El acoso escolar es el uso del poder, ya sea físico o mental, para hostigar, lastimar, forzar, intimidar o ridiculizar a otros. Por lo general, esta conducta se repite a lo largo del tiempo. Consulte el artículo 37.0832(1) del Código de Educación de Texas.

¿Cuáles son algunos síntomas de estar siendo acosado?

El acoso escolar causa infelicidad, soledad, angustia, miedo leve o intenso, ansiedad y, en algunos casos, más violencia.

¿Quiénes acosan?

Un acosador puede ser un individuo o un grupo, en el que el acosador puede tener uno o más amigos dispuestos a apoyarlo. El acoso en el lugar de trabajo, por lo general, se refiere al maltrato entre pares e implica jerarquización.

¿Cuáles son los cuatro tipos de acoso?

El acoso tiene muchas formas diferentes. Recientemente, el acoso se ha dividido en cuatro tipos básicos: emocional, verbal, físico y ciberacoso. Todos implican intimidación y miedo.

Ningún tipo de acoso debe tolerarse y estas situaciones deben hablarse con un padre o madre, un amigo o con la autoridad apropiada. Sin embargo, la mayoría de las situaciones de acoso no se reportan. Aquí está el problema. El diálogo es fundamental y es el primer paso que se debe tomar. La mayoría de las personas prefieren enterrarlo en la memoria y no volver a pensar en eso nunca más, pero la mejor manera de enfrentar las consecuencias del acoso es hacer exactamente lo contrario.

Acosadores y acosados: a qué debemos prestar atención

El acoso es un signo de inseguridad; por lo tanto, los acosadores generalmente apuntan a niños que no son lo suficientemente seguros o confiados para enfrentarlos. Los acosadores masculinos son más fáciles de detectar, ya que, por lo general, tienen una mirada positiva hacia la violencia y con frecuencia pueden mostrarse agresivos y enojados.

Las mujeres acosadoras generalmente usan técnicas de aislamiento para acosar a sus víctimas. Esparcen rumores o mentiras desagradables e intentan manipular a otros para que «odien» a la víctima. Por lo general, son populares y tienen una obsesión con serlo. Las acosadoras suelen tener un grupo fuerte de amigos.

Por otro lado, detectar a una víctima de acoso puede ser difícil. Pueden parecer desvinculados de las actividades escolares o extracurriculares. A pesar de que puedan tener signos externos de violencia física (cicatrices, cortes, moretones), es probable que solo se quejen de malestares físicos no visibles (dolores de cabeza o estómago). Por lo general, están ansiosos y tienen baja autoestima.

Derechos legales de los padres cuando se trata de acosadores

Si su hijo ha sufrido una lesión o angustia mental debido al acoso escolar, quizás sea necesario consultar con un abogado para garantizar el bienestar de su hijo. Use el Directorio de ayuda legal de TexasLawHelp para encontrar un abogado. Un abogado le dirá si tiene recursos legales para tratar con un acosador escolar.

Los padres deben decidir cuándo se ha pasado el límite y cuándo es momento de tomar medidas legales. A veces, es una decisión difícil.

Existen dos delitos procesables que pueden estar relacionados con el acoso:

  • El delito del acoso propiamente dicho
  • El delito de poner a las personas en un lugar de «miedo a la violencia»

Las escuelas tienen la responsabilidad de evitar el acoso y, de esta manera, garantizar la seguridad de todos los niños. Toda conducta amenazante (psicológica o física) debe ser registrada y tratada con la víctima y el acosador. A veces, esto es suficiente para frenar el acoso. Si no lo es, comenzar a buscar orientación legal con un abogado puede ser una buena idea para comprender sus derechos.

En Texas, una persona menor de 18 años que está sufriendo ciberacoso puede obtener una orden judicial contra su acosador. Consulte el capítulo 129A del Código de Prácticas y Recursos Civiles de Texas.

¿Cuáles son los pasos para ayudar a enfrentar el acoso escolar?

A continuación, presentamos una lista de pasos útiles para tratar el acoso.

  1. Hablar: tener una conversación. Esto aplica para todos los niños, adolescentes y adultos. Busque a una persona en quien confíe y cuéntele exactamente qué ha pasado y cómo lo hace sentir. Si no tiene a nadie a quien quiera contarle su situación, escríbalo. La idea es que usted y otros estén familiarizados con la situación para poder armar una estrategia para tratarla.

  1. Planear: armar una estrategia Esto no significa «conspirar para vengarse». Al contrario, significa tener un plan de acción listo en caso de que el acoso vuelva a ocurrir. La mayoría de los acosadores buscan la reacción y confusión de sus víctimas. Las estrategias pueden ir de una frase repetida, a un plan de salida o a una llamada telefónica inmediata a un amigo o padre o madre. El asunto es tener un plan resuelto y practicarlo para saber qué hacer cuando se enfrente a una situación de acoso nuevamente.

  1. Saber: intentar recordar el tipo de acoso. Saber que el acoso surge de una opinión e imagen propia débiles pueden ser un descubrimiento alentador y poderoso para las víctimas. Esto no es una simple sugerencia, sino una verdad. De hecho, el acoso desaparece con la madurez. Vea Bigger Than Bullies.

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  • Bigger Than Bullies

    BiggerThanBullies.com es un proyecto de la Asociación de Abogados Jóvenes de Texas para acabar con el acoso escolar (financiado por la Fundación del Colegio de Abogados de Texas).