Todos deberían hacer una planificación anticipada de la atención médica, pero puede ser especialmente importante para las personas LGBTQIA+.
Si no toma sus propias decisiones o no elige a quién quiere que tome las decisiones por usted, en virtud de la ley de Texas, las siguientes personas (en orden de preferencia) tomarán sus decisiones médicas:
Su cónyuge
Sus hijos adultos
Sus padres
Su familiar más cercano, un miembro de la iglesia o un médico
Este fallo está bien para algunas personas, pero no para otras. Hay muchas razones por las que las personas LGBTQIA+ pueden querer elegir a diferentes colaboradores.
Las personas LGBTQIA+ tienen menos probabilidades de estar casadas. Sin un cónyuge, su familia tomaría sus decisiones médicas. Las personas LGBTQIA+ también tienen más probabilidades de sufrir rechazo familiar por su orientación sexual o identidad de género. Si no quiere que su familia tome sus decisiones médicas, deberá elegir a otra persona.