Los bienes y las deudas gananciales se dividen en un divorcio. Los bienes y deudas propios no se dividen.
Al final del divorcio, un juez dividirá los bienes y las deudas al firmar la sentencia final de divorcio (también conocido como decreto final). La sentencia final de divorcio:
- Enumerará los bienes comunes que cada cónyuge conservará o, en algunos casos, ordenará que los bienes gananciales (por ejemplo, una casa) se vendan y establecerá cómo se debe dividir el monto.
- Enumerará los bienes propios (si hay) de cada cónyuge.
- Enumerará las deudas que cada cónyuge debe pagar.
- Ordenará que los beneficios gananciales de jubilación de cada cónyuge sean:
- el 100% otorgados (dados) al cónyuge que recibió los beneficios o
- que se dividan entre los cónyuges.
Nota: la sentencia final de divorcio dividirá sus bienes y deudas, sin embargo, puede que usted tenga que seguir otros pasos después del divorcio para transferir los títulos del vehículo o las escrituras de los inmuebles.