La gentrificación es un proceso de cambio de un vecindario que tiene lugar cuando residentes de altos ingresos y mayor nivel educativo se mudan a un barrio históricamente marginado. Esto provoca que los costos de vivienda aumenten y el vecindario se transforme con nuevas construcciones de gama alta y mejoras en los edificios. Esto puede desplazar a los residentes vulnerables y cambiar el carácter cultural del vecindario.
Una gran impulsora de la gentrificación en Estados Unidos ha sido la fuerte y creciente demanda de viviendas en el centro de la ciudad por parte de las familias más acomodadas, lo que hace subir los precios en los barrios céntricos. Este gran cambio demográfico está en proceso en muchas ciudades de Texas, como Houston, Austin y Dallas. Entre los factores adicionales que influyen en la gentrificación se encuentran la planificación urbana, las iniciativas de desarrollo económico y los incentivos fiscales que promueven la reurbanización de los vecindarios céntricos.
Los vecindarios afectados por la gentrificación se formaron históricamente por décadas de políticas públicas discriminatorias y prácticas inmobiliarias privadas que socavaron el valor de las propiedades, facilitaron condiciones de vida precarias y causaron patrones de viviendas segregados por raza. El valor inferior de la propiedad de estos barrios, su ubicación en el núcleo urbano, cerca de buenos puestos de trabajo y del tránsito y su carácter histórico y cultural los hacen más atractivos para los nuevos residentes y susceptibles de ser reurbanizados.