Nuestro sistema de inmigración tiene tres “anzuelos” para aquellas personas que quieran venir a los Estados Unidos de forma permanente: familia, empleo y motivos humanitarios.
“Familia” hace referencia, principalmente, a las personas que son beneficiarias de una solicitud de familiar aprobada (presentada por alguien que sea un ciudadano estadounidense, un residente legal permanente o titular de otros tipos específicos de visa). Por ejemplo, un ciudadano estadounidense puede presentar una solicitud de familiar para sus padres que aún viven en el extranjero.
A veces, una persona puede solicitar residir en los Estados Unidos de forma permanente en función de los términos de su visa de trabajo. Por lo general, esto incluye a aquellas personas que viven y trabajan en los Estados Unidos con visas tales como la H-1B (para trabajadores muy calificados).
Por último, muchas personas inmigran a los Estados Unidos en busca de ayuda humanitaria, que puede incluir asilo/condición de refugiado para los supervivientes de persecuciones en el extranjero; la “Visa T” para los supervivientes de la trata de personas y la “Visa U” para los supervivientes de delitos cometidos y denunciados en los Estados Unidos.
Además de estas tres vías amplias para la inmigración, cada año, miles de personas llegan a los Estados Unidos bajo la condición de “no inmigrantes”.