Se debe abordar cualquier historial de violencia familiar cuando se emite la custodia o régimen de visitas. Una vez emitida la orden final, es posible que se dificulte abordar hechos de violencia doméstica nuevamente en el futuro. Sin embargo, los casos nuevos de violencia familiar pueden sentar las bases para modificar una orden vigente. Se pueden brindar pruebas al tribunal con las que se le demuestre al juez el alcance de la violencia doméstica sufrida y el impacto generado en el menor. Estas evidencias le permite al tribunal establecer órdenes que garanticen el interés superior del niño.