En la mayoría de los contratos de alquiler de Texas se exige una notificación por escrito antes de que el inquilino se mude. Dicha notificación puede enviarla el inquilino o el propietario. Aunque el inquilino no desee mudarse, el propietario tiene derecho a notificarle que debe hacerlo al finalizar el contrato de alquiler. Así como el inquilino puede terminar el contrato de alquiler sin un motivo, el propietario también puede hacerlo. Esto significa que el propietario tiene derecho a decidir si renovar el contrato de alquiler o no. Hay casos en los que el propietario no puede terminar el contrato. El propietario no puede enviar al inquilino una notificación de terminación como represalia por haber solicitado reparaciones, ni tampoco puede discriminar a un inquilino en virtud de la ley de vivienda justa.