En Texas, la palabra legal para custodia es "tutela". Cuando un juez ordena una tutela, emite una orden judicial. Esa orden judicial enumera los derechos y las obligaciones de todas las personas al cuidado de un menor. Una vez que el juez firma la orden, se vuelve vinculante y exigible, lo que significa que debe cumplirla, y si no lo hace, la otra parte puede hacerlo volver a la corte.