Depende de las reglas de cada refugio. En general, los refugios deben examinar al animal en busca de tatuajes y marcas distintivas y escanearlo en busca de microchips que puedan proporcionar información sobre el propietario. Si se encuentra la identificación en el animal, el refugio debe intentar, en forma razonable, buscar y notificar al dueño. Algunas ciudades y condados tienen reglas que establecen el tiempo que el refugio local debe cuidar y retener al animal antes de darlo en adopción o practicarle la eutanasia. Si el condado o la municipalidad no tienen reglas sobre el plazo para cuidar y retener al animal, el personal del refugio lo determina. El refugio no puede cuidar y retener al animal por tiempo indeterminado si se identificó al dueño. En situaciones de catástrofe, los refugios cuentan con poco espacio y no pueden cuidar a los animales por mucho tiempo.