Las cuentas bancarias pagaderas al morir (a veces llamadas cuentas POD) son cuentas preparadas para ser transferidas automáticamente a un beneficiario designado tras la muerte del titular de la cuenta, sin intervención judicial ni instrucciones de planificación de patrimoniio (como testamentos o fideicomisos).
Puede dejarle cuentas pagaderas al morir a uno o más beneficiarios.