La recuperación de las pérdidas depende del tipo de seguro y los términos de la póliza. La mayoría de los seguros de propiedad cubren perdidas causadas por fuego, humo, viento, robo, disturbios, vandalismo y agua, pero no por inundaciones. El seguro contra inundaciones es una póliza distinta. Una póliza de propietario de vivienda cubre daños por lluvia arrastrada por el viento si se puede demostrar que el daño por agua fue causado por el viento y no por una inundación. El seguro de automóvil, por lo general, cubre el daño físico que sufrió el vehículo.