Cualquier persona que se encuentre bajo custodia o que haya sido remitida a un tribunal por conducta delictiva puede tener antecedentes de menores.
Tal conducta puede incluir:
- delitos menores de clase A o B,
- delitos mayores o
- conducta que indique la necesidad de supervisión (CINS).
- incluso delitos menores de clase C y conductas que no son ilegales si las comete un adulto (como beber alcohol o huir del hogar),
- algunas infracciones específicas como la prostitución o mensajes con contenido sexual ("sexting").