Inspeccione con cuidado su nueva casa, tanto por fuera como por dentro, ni bien se mude. En algunos casos, el fabricante o el vendedor minorista le brindará una lista de verificación para facilitar la inspección.
Por ejemplo, procure abrir y cerrar todas las puertas interiores y exteriores. Los problemas con las puertas pueden indicar que la casa no se instaló en forma adecuada y no está nivelada.
Examine las paredes, los pisos y los techos para verificar que no están dañados. Compruebe el funcionamiento correcto de todas las ventanas, las canillas y los electrodomésticos.
Si encuentra problemas o daños, avise de forma inmediata al fabricante o al vendedor minorista por escrito y por correo certificado y solicite un acuse de recibo.