Hay tres partes principales involucradas en los procedimientos de expulsión (deportación): los demandados, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y un juez de inmigración (IJ). Los acusados en procedimientos de inmigración se denominan demandados (usted). El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) procesa, arresta y detiene a los demandados en procedimientos de deportación. Por último, los jueces de inmigración (IJ) deciden si los demandados deben permanecer en Estados Unidos o ser expulsados (deportados) a sus países.