Por lo general, no. En virtud de la ley, cuando usted está solicitando un trabajo, no tiene que decirle al empleador acerca de una discapacidad, ya sea física o mental. La ley también dice que, en la mayoría de los casos, el empleador no puede preguntar acerca de cualquier discapacidad hasta después de que le ofrezca un trabajo.
Por lo tanto, si el empleador le pregunta durante la solicitud de empleo si padece una enfermedad mental, si ha estado hospitalizado o si toma medicación o acude a un psiquiatra, no tiene por qué contestar.
También puede tener motivos justificados para presentar una denuncia por discriminación laboral si el empleador le hace esas preguntas durante su solicitud de empleo. Como no tiene obligación de hablar de su discapacidad cuando solicita un empleo, muchas personas optan por no hacerlo hasta que son contratadas y necesitan ayuda debido a su discapacidad.
Sin embargo, algunas personas con enfermedades mentales pueden optar por hablar de este tema con el empleador desde el principio. Si, por ejemplo, el empleador ya sabe de su enfermedad mental o si usted tiene síntomas que hacen evidente su enfermedad, es posible que desee discutir la enfermedad y los síntomas y las adaptaciones que puedan ser necesarias.
Si el empleador no tiene prejuicios y quiere contratarlo, esto puede ayudarlo a resolver las cosas para que usted pueda hacer el trabajo. Sin embargo, aunque va en contra de la ley, algunos empleadores tienen prejuicios y pueden no contratarlo debido a su discapacidad psiquiátrica.